¿Cuál será el próximo destino?

Check-in Kuala Lumpur

En estos primeros 45 minutos de una noche de domingo fría y húmeda en La Plata y tras haber pasado todo el día estudiando fórmulas y haciendo ejercicios de economía (con la plena convicción de aprobar esta materia) y acá hago un paréntesis para contarles ya que creo nunca les dije: además de ser una amante de los viajes, leer, escribir y aspirar a fotógrafa, trabajo y estoy estudiando una Licenciatura en Martketing, ya se… me dirán ¿a qué viene todo esto? sin sacrificio no se consiguen las cosas  por lo que he tenido que dejar algunos placeres de la vida y abocarme a las obligaciones. Por estas razones es que he estado bastante perdida por mi blog, aunque siempre tengo ganas de sentarme a escribir y compartir con ustedes las cosas que me han ocurrido en mis caminatas por algunas ciudades del mundo el tiempo últimamente está siendo un poquito tirano conmigo… pero HOY decidí tomarme un recreo de los deberes  para hacer algo que me haga feliz y poder irme a dormir con una sonrisa.

¿Viajamos juntos por un rato? Que les parece hace un vuelo directo de Phuket a Kuala Lumpur – Malasia. ¿Me acompañan? Para hacer este tramo en mi recorrida por el Sudeste Asiático tuve que dejar a mi hermosa isla Kho Phi Phi, para llegar a la Cosmopolita KL. Aquí hice una de los recorridos en tren más lindos al salir de un aeropuerto, es imposible no quedarse embobado mirando por la ventana la vegetación tan linda que tienen, me dio la sensación de que nunca había visto árboles tan verdes como los hay allí, será el clima tropical supongo que hace de la vegetación algo digno de observar.

Llegue al KL Sentral y conecte con el Monorail, estación que queda en el corazón de la Litlle India, zona en la que quisiera quedarme la próxima vez que vaya, tiene una onda increíble, colorida pero lo mejor es la noche porque vibra con negocios que están abiertos hasta tarde, música que sale de las disquerías y restaurantes de comida típica realmente muyyyy rica y económica, ay…. Ya me dieron de ganas de un delicioso pollo al Curry y arroz.

Estuve parando por la zona de Hang Tuah  y con un Seven Eleven en la esquina. Estos negocios son una cadena de autoservicio  donde encontrás todo lo indispensable  y te salvan la vida, no solo porque están abiertos hasta muy tarde si no porque todos tienen aire acondicionado… huir del calor por un ratito es  muy placentero en esta zona.  Llegue por la noche a mi hotel después de perderme en el camino como ya es costumbre en mi… me acomodé en la habitación, esto quiere decir que tiré todo, me bañe y me fui a buscar un lugar para comer. (¿les cuento un secreto? Cuando iba a lugares donde te dan cartas para pedir el menú NUNCA sabía que era lo que estaba pidiendo a menos obvio que le pusieran una foto al lado. Voto para que todos los menús tengan una foto ilustrativa) Esa noche toco un rico plato con fideos, frutos de mar y otras carnes que no llegué a reconocer, todo riquísimo salvo por un jugo de kiwi salado, si si! así como lo leen salado, a mi paladar (que no es para nada exquisito) no le gustó ni un poquito.

Al día siguiente me levanté temprano y salí rumbo a las Batu Caves, un santuario Hindú dentro de unas cuevas a las afueras de KL, llegar es muy fácil ya que una de las líneas del  tren tiene su última estación allí. Algo que me llamó mucho la atención fue ver que los trenes tenían vagones solo para mujeres y que dentro de las prohibiciones como comer, llevar animales, etc también está prohibido besarse. Pero tiene cierta coherencia ya que la gran mayoría de los Malayos son Musulmanes.

Al entrar por el lateral lo primero que impacta es ver la estatua de Hánuman – Dios mono,  para luego encontrarte con muchos monitos sueltos lo que en realidad no son muchos hasta empezar a subir los 272 escalones que te llevan a las cuevas.  A los pies de las escaleras también se puede ver una imponente estatua dorada de Murugan. Supe que se hace anualmente una procesión desde el Tempo Sri Mariamman (centro de KL) hasta aquí, donde los devotos llevan ofrendas a los dioses.

Cuando toqué el último peldaño y ya iba a gritar de la emoción vi que adentro había más (me quería matar! Creo que  me deshidraté en el ascenso  ja) pero es un lugar imperdible, la segunda vez que fui tuve la suerte de ver a los sacerdotes bendiciendo y orando a los dioses lo que creaba un clima aún más cálido y dejó de ser solo una caminata de miles de turistas curiosos.

A la nochecita y con el cielo encapotado por la lluvia inminente llegué a contemplar a las espectaculares Torres Petronas  (edificio imponente si lo hay) volviendo a mí aquella frase que me repetí tanto cuando caminaba por París: “No puedo creer que yo esté aquí”. Me quedé sentada frente a ellas en unas escalinatas que hay enfrente hasta que las gotas de la lluvia se hicieron más fuertes, guardé mi cámara y me fui con música que salía de mis auriculares, cantando bajito, chapoteando por los charcos de agua completamente empapada.

Así me despido esta noche de ustedes, creyendo firmemente que seguiré soñando con tierras lejanas hasta llegar a ellas.

5 Respuestas to “Check-in Kuala Lumpur”

  1. Silvia dice:

    Impresionante tu viaje, me hace suspirar y desear haber estado ahí con vos, gracias por compartirlo!!!!!!!!

    • Veronica Carrasco dice:

      Gracias Sil! no te imaginas la alegría inmensa que me da saber que al leerme puedo contagiar un poco ese deseo de ir a conocer el mundo. Un beso muyyy grande

  2. florencia dice:

    Todo puede resumirse en… quiero ver con mis propios ojos ese lugar, mientras tanto es un placer verlo a traves de las fotos que tan bien transmiten el encanto que tiene KL. Exelente post!

  3. Sivia y alberto dice:

    Lindo tu relato Veró!!!!!!!! Que ganitas de volverrrrrrrrr!!!!!!!!!!! Asia una experiencia alucinante besotes

  4. BATATO dice:

    Que buenas fotos sacaste y que lindos lugares viste. Estoy agradecido que compartas todo esto, con los que todavía no nos animamos a ir tan lejos.
    Saludos.

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