¿Cuál será el próximo destino?

Recorrido por templos Budistas

Decidido hoy nos vamos de paseo en barco por el Río Chao Phraya a recorrer algunos de los muchos templos Budistas de Bangkok

Desde la estación Surasak fui con el metro hasta la estación Saphan Taksin del Skytrain (línea verde clarita) para tomar el bote que hace un recorrido por este río (www.chaophrayatouristboat.com el pase para navegar todo el día cuesta 150 Baht y se lo puede utilizar desde las 9:30 hasta las 22:00 hs)

Mientras miraba en mi guía y decidía cual sería mi primer parada entre tanta gente escucho a una mujer que estaba adelante hablar en español y con la tonada tan característica que tenemos los argentinos,  enseguida me salió decirle: Hola, ¿de qué parte de Argentina sos? Así empezó la charla con  Silvia y Alberto,  son un matrimonio encantador… pegamos onda enseguida y como a su vez ellos estaban conversando con Andrea y Giuseppe (dos amigos italianos divinos)… terminamos los cinco bajando en la misma parada para ir a conocer el Gran Palacio donde se encuentra el Buda de Esmeralda.

Arrancamos con el What Pho –  templo más antiguo de la ciudad y donde se encuentra el impactante Buda Recostado que mide 46 metros de largo y 15 metros de alto, su cabeza esta recostada sobre dos almohadones  y tiene la planta de los pies decoradas con nácar (se le puede ver las huellas digitales y dibujos sobre su vida)

 

 

Algo que me generó mucha admiración fue ver a los budistas llegar a los altares, descalzarse y conectarse con su sentir, sus deseos, sus pedidos, agradecimientos (es todo lo que me imaginé al verlos)…  era como si todos los que estábamos alrededor caminando, sacando fotos, observando no existiéramos… eran solo ellos y Buda.

La idea era ir al Gran Palacio pero lo habían cerrado unas horas  por unos monjes que se encontraban allí (en una ceremonia) por lo que creamos un plan B para ver otras cosas mientras hacíamos tiempo para volver por el “Buda de Esmeralda”

Como les había comentado los Tuk Tuk son bastante acosadores por lo que decidimos hacer caso omiso a sus ofrecimientos para tratar de ubicarnos en el mapa y empezar a caminar; por lo que caminamos… caminamos…. caminamos bajo un sol abrazador con una temperatura muy elevada, soy incapaz de precisar la sensación térmica pero era tan húmedo, pesado que te golpeaba… caímos en la cuenta que las distancias eran mucho más largas de lo que suponíamos y como muchos de los templos tienen horarios de cierre tuvimos que caer en este medio de transporte tan típico de motito con dos asientos atrás y toldo. Nos vieron la cara y nos cobraron el doble de la tarifa normal. =(

Los templos son hermosos, la atmósfera es especial, el ambiente esta perfumado por los sahumerios encendidos que invaden el espacio con esos pedidos o rezos que se elevan en el aire.  Vi toda clase de Budas, acostado, parado, sentado, flaco, gordo, dorado pero todos tienen el mismo rostro afable.

Luego de un recorrido por otros templos llegamos al “What Phra Kaew y Gran Palacio” allí se encuentran:

  • El Templo del Buda de Esmeralda: el edificio tiene unas paredes externas bellamente decoradas, en los contornos tiene figuras doradas preciosas, el techo es de un azul profundo. En el interior sobre las paredes hay dibujos que relatan la vida de Buda hasta llegar al Nirvana para luego ahí… en lo profundo de la habitación en lo alto yergue el Buda, se lo ve pequeñito allá en lo alto (mide 60 cm), es la imagen más venerada por los Thailandeses
  • El Chedi Dorado: que contiene un trozo del esternón de Buba
  • Los guerreros protectores, los cuales se encuentran del lado de adentro del recinto resguardando la estatua de Buda (es el único caso ya que normalmente se encuentran del lado de afuera)
  • Este Gran Palacio es una edificación moderna, realizada por un arquitecto Británico pero respetando las líneas tradicionales ¿pero saben lo que más me gustó? Los jardines, ver esos pequeños bonsái… todo es tan delicadamente prolijo, seria mucha osadía decir ¿perfecto?

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Del otro lado del río se encuentra el Wat Arun o mejor conocido como el Templo del Amanecer, subí sus escaleras  (que me dejaron sin aliento por un buen rato)  y vi los templos que ya había recorrido… vi sus techos brillar cuando eran tocados por la luz naranja del atardecer, ver las barcazas con sus guirnaldas amarillas decorando la proa de las pequeñas embarcaciones… me seguía enamorando.

 

 

Apartado especial.

Tengo que agradecer a estas cuatro hermosas personas que conocí al subir a ese barco, porque me hicieron pasar un día inolvidable… será que cuando te encuentras sola en un lugar desconocido  todo contacto con las personas se vuelve profundo, lo que uno creía limitaciones ya no lo son, el idioma pasa a un segundo plano y la camaradería se convierte en idioma universal.

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